Historia del emblemático Ají de gallina
AJÍ DE GALLINA
Historia
Durante la investigación
realizada por Javier Masías encontró que este tradicional plato peruano y el
manjar blanco son “primos”, ambos parecen tener el mismo origen. El manjar
blanco es una receta de la cocina catalana que lo consumen desde el siglo XVI,
este está registrado en uno de los recetarios más antiguos de Europa, el Llbre
de sent Soví.
Con la llegada de los españoles a
América Latina, se presume que este platillo ha evolucionado en la etapa del
virreinato del Perú. Isabel Álvarez investigadora y socióloga reafirma dicha
teoría en un texto llamado “La dulce historia del ají de gallina”, el cual fue
publicado en el año 1999. Dicho plato se presentaba como una crema espesa que
contenía pechuga de gallina, arroz, almendras y contaba con un sabor
ligeramente dulce, ya que en ocasiones le agregaban azúcar.
Después de varios años este plato
evoluciona y llega al virreinato, donde se presume (ya que no existe una
evidencia escrita) que en la etapa del virreinato del Perú una vertiente del “menjar
blanc” pasa a llamarse manjar blanco y es preparado en olla, es dulce, lleva
azúcar, leche y yemas.
Existe otra versión en donde el
plato ya mencionado se convierte en nuestro conocido ají de gallina, el cual
lleva pechuga y nueces, en lugar de las almendras se opta por productos más asequibles
como las pecanas y se le incorpora el ají amarillo. Se piensa que este plato
poco a poco va perdiendo el dulzor y se va convirtiendo en un plato de fondo,
el cual es muy demandado por los paladares peruanos.
El famoso chef peruano Gastón
Acurio recomienda hervir 2 pechugas de pollo en dos tazas de agua con un poco
de sal, una vez cocidas se reserva el caldo y se retiran las pechugas, seguidamente
se deshilacha el pollo en hilachas alargadas. Después pasamos a licuar el ají
amarillo, las cebollas la picamos en pedazos pequeños, inmediatamente después se
coloca la cebolla en la sartén con una cucharada de ajo durante diez minutos o
más.
Se recomienda usar el agua donde fueron
hervidas las pechugas para licuar las rodajas de pan, una vez licuado se le
agrega un puñado de pecanas o nueces molidas. Finalmente se agrega el pollo
deshilachado, s ele agrega un chorro de leche evaporada y queso parmesano
rallado.
Para servir debemos verificar si
la cantidad usada de sal es la correcta y aumentamos un poco de pimienta blanca
y listo, lo acompañamos con una porción de arroz blanco, papa sancochada, una
mitad de huevo duro, aceitunas y unas ramitas de perejil.



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